Detrás de cada botella existe un trabajo coordinado que involucra planificación, producción, logística y ejecución en los puntos de venta.

«Aceites es una categoría cotidiana y sensible. Que Cocinero sea el más elegido confirma que seguimos presentes en la mesa de los hogares paraguayos».
Alejandro Clinaz
Gerente comercial de Radesa
En una de las categorías más competitivas y cotidianas del consumo masivo, el liderazgo no se logra por casualidad. El aceite forma parte de la rutina diaria de millones de familias, y por eso la elección del consumidor es especialmente exigente. En ese escenario, Cocinero, de la empresa Radesa, se posiciona como el producto más vendido en góndolas dentro de la categoría Aceites en el Top Seller 2026, consolidando una relación histórica con los hogares paraguayos.
Para la compañía, este reconocimiento trasciende los números. Representa la vigencia de una marca que ha acompañado a generaciones y que continúa siendo parte de los momentos cotidianos de la cocina familiar. “Volver a liderar es mucho más que un número. Para nosotros es volver a ocupar un lugar en la mesa de cada hogar paraguayo”, destaca Alejandro Clinaz, gerente comercial de Radesa, resaltando que el verdadero valor del premio radica en la confianza sostenida del consumidor.
La clave de ese liderazgo se construye día a día. En Radesa sostienen que las marcas con historia no pueden descansar en su trayectoria, sino que deben gestionarse con consistencia y cercanía con el consumidor. Calidad constante, presencia en todo el país y una logística eficiente forman parte de una estrategia que mantiene a Cocinero vigente y competitivo en una categoría donde la confianza es determinante.
“Las marcas históricas no viven del pasado, se gestionan todos los días. Se sostienen con coherencia, con calidad constante y con una distribución impecable”, señala Clinaz, subrayando que la escucha permanente al consumidor es otro de los pilares que permite mantener el liderazgo.
Detrás de cada botella que llega a la mesa de los paraguayos existe un trabajo coordinado que involucra planificación, producción, logística y ejecución en los puntos de venta. En una categoría tan sensible como alimentos, la consistencia es fundamental: el consumidor busca seguridad, rendimiento y una calidad que se mantenga en el tiempo. Esa combinación es la que ha transformado a Cocinero en un hábito de compra para miles de familias.
El mercado, sin embargo, presenta desafíos cada vez más complejos. Durante el último año, la categoría enfrentó volatilidad en los costos internacionales, presión de marcas más económicas y un consumidor más racional al momento de decidir sus compras. Frente a ese escenario, la estrategia de Radesa se enfocó en equilibrar competitividad con valor de marca, apostando a la eficiencia operativa y a una propuesta confiable que preserve los estándares de calidad.
Además, incluso en un producto tradicional, la innovación continúa siendo un factor clave. La compañía trabaja en mejoras de formatos, optimización de procesos y propuestas que faciliten la experiencia del consumidor en la cocina, adaptándose a nuevas dinámicas de consumo sin perder la esencia de la marca.
De cara al futuro, el objetivo es claro: consolidar el liderazgo y continuar ampliando la presencia en el mercado, manteniendo intacto el vínculo con los consumidores. En definitiva, más allá del reconocimiento comercial, el verdadero logro es seguir siendo parte de la vida cotidiana de las familias.
Porque cuando se trata de la cocina del hogar, la confianza sigue siendo el ingrediente principal.

